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A-ha: La película

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El noruego más famoso de la historia no es Erling Haaland, el futbolista, ni tampoco Edward Munch, el pintor de “El grito”, sino Morten Harket, el vocalista de “A-ha”. Morten Harket, en 2026, ya es un señor mayor que viaja con el IMSERSØ a los fiordos de Noruega, pero sonríe como entonces y se conserva como un pincel. Más allá de sus méritos nutricionales o deportivos, ser noruego también facilita mucho la labor y sería justo que él, en vez de darse tanto pisto, así lo reconociera. 

En los años 80, Morten fue el gran ídolo internacional de las nenas. Y de los nenes reprimidos. El artista de rasgos esquimales que forraba sus carpetas con los apuntes de Sociales. “Take on me”, el gran éxito de “A-ha”, sonaba en todas las radiofórmulas y molaba cantidad. Era -como decían los locutores de entonces- un tema fresco y rompedor. Y luego estaba el videoclip, único en su especie, que era una mezcla de realidad y animación muy audaz para la época. Pero luego, exprimida hasta el último dolor, “Take on me” se convirtió en una turra insoportable. En un clásico a evitar. Aún suena en “Kiss FM” cuando el burro termina de dar una vuelta completa y al agotarse el riff introductorio ya te distraes con otra cosa.

Todo esto, por supuesto, no es culpa de “A-ha”. Si de algo sirve este documental es para recordarnos que ellos no fueron un "one hit wonder" como aseguran los mendaces. Estos noruegos compusieron un buen puñado de canciones que todavía resuenan en las frecuencias. Pero más allá de saber cómo se conocieron, y de cómo alcanzaron el estrellato, el documental es pura filfa consabida. El itinerario básico que viene en el manual: dinero a espuertas, mujeres, rencillas, el disco solitario de la estrella... El reencuentro posterior y el “trabajo más maduro” de la banda, que de Oslo para abajo ya nunca nos llegó. Los conciertos por África y las giras alimenticias. Y como colofón, un renacimiento vintage cuando ya todos pasaban de los 60. Y es que no hay nada nuevo bajo el sol. Ni siquiera bajo el sol de medianoche.





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