Ace Ventura: un detective diferente

🌟🌟🌟


No nos vendría mal, en La Pedanía, tener un detective de mascotas. Pero uno que no esté zumbado de la cabeza como Ace Ventura, a ser posible. Preferiríamos un sujeto con cierta prestancia a la hora de moverse y de expresarse. Alguien con una gorrita a lo Sherlock Holmes, o un sombrero al estilo de Philip Marlowe. Los personajes de Jim Carrey están muy graciosos en las películas, pero en la vida real serían unos tipos insufribles e incluso dignos de un bofetón. 

Digo que nos vendría bien un detective de mascotas porque aquí se ven muchos carteles de animales desaparecidos: sobre todo de gatos, que aprovechan las ventanas abiertas o las puertas medio cerradas para irse de picos pardos y ya nunca regresan al hogar. Los gatos son unos seres extraños que viven a medio camino entre la domesticación y el salvajismo. Los gatos son medio leones y medio peluches, desconcertantes y muy suyos. En alguna película se ha propuesto su origen extraterrestre y yo no daría por descartada tal teoría evolutiva. 

Perros desaparecidos apenas hay en La Pedanía. O conviven con  dueños responsables, o malviven con maltratadores pueblerinos. Los primeros los llevan siempre atados y los segundos los mantienen siempre encerrados. Ser cariñoso y responsable con tu mascota no te convierte automáticamente en una persona decente, pero aquí, al menos, en la España Vacía del Noroeste, es un paso importante y decisivo. Una condición necesaria pero no suficiente, que decía nuestro profesor de matemáticas. En cambio, ser un hijo de puta con los animales te convierte directamente en un hijo de puta sin matices. Un hijo de puta a secas. En estos casos, en los países civilizados, ya no pintaría nada un detective de mascotas, sino una intervención directa de un comando del ejército.





No hay comentarios:

Publicar un comentario