Al final de la escapada

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La mejor película de lo que llevamos de año es, para este cinéfilo de provincias, “Nouvelle Vague”. La película de Linklater es divertida, boba, perfectamente imperfecta. Y eso siempre se agradece. Es  liviana y sin embargo trascendental: un canto de amor al cine y a los cineastas. Para músicas grandilocuentes y diálogos engolados ya tenemos el resto de la cartelera. 

“Nouvelle Vague” cuenta la historia del rodaje de “Al final de la escapada”. Cine dentro del cine. Pretende ser un homenaje pero es mucho mejor que la película homenajeada. Es un poco el mundo al revés: la banda homenaje mejorando a la banda original. “Al final de la escapada” es histórica pero chapucera, ícónica pero cutre, libérrima pero estúpida. Se ve, se disfruta y se olvida. Es un evangelio aprobado en los concilios de París y nosotros lo asumimos mientras dudamos con el alma. 

Después de ver “Nouvelle Vague” era imposible no sentir curiosidad por ver, otra vez, la ópera prima de Godard. Hacía años que -defraudado, disgustado, aterrorizado por el suizo petulante- la iba rehuyendo por las plataformas. Más de veinte años, seguramente. Lo sé porque no la tenía puntuada en Filmaffinity y yo llevo ahí todo ese tiempo, levantando y bajando pulgares como el césar de un imperio pequeñísimo.

De la película -mitad culpa suya, mitad culpa mía- no me acordaba de casi nada: solo de una escena en un hotel y de Jean Seberg vendiendo el Herald Tribune por las calles de París. Ni siquiera recordaba que el personaje de Belmondo fuera un delincuente peligroso, y que precisamente por eso, porque es un chuloputas pletórico de arrogancia, es capaz de robarle el corazón a esa chica tan hermosa y desnortada. 


Otras razones que no sean la simple curiosidad para ver “Al final de la escapada”:


1. El rostro de Jean Seberg. 

2. La sonrisa de Jean Seberg.

3. Los vestidos de Jean Seberg.

4. Jean Seberg pasándose el dedo por los labios

5. Jean Seberg preguntando qué son los Campos Elíseos mientras vende periódicos por la avenida de los Campos Elíseos.





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